Cómo aplicar el estoicismo en tiempos de incertidumbre

estoicismo en tiempos de incertidumbre

El estoicismo es fue una corriente filosófica, que floreció por cerca de 300 años y ayudó a los imperios griego y romano a enfrentar circunstancias muy duras. Conoce cómo puede ayudarte a navegar en la incertidumbre.

La pandemia del covid-19 es un momento de la historia, que, aunque nos parezca inédito, sucede periódicamente, con una frecuencia de cientos de años.

Es como el cometa Halley, que pasa cada 75 años cerca de la tierra.

Yo lo vi de niño, pero quien sabe si lo haré de viejo.

Si no sabias del cometa, posiblemente cuando vuelva será un suceso nuevo y único para ti.

Es un evento que la mayoría de personas solo vive una vez.

No por eso, deja de ser periódico.

Lo interesante de hoy, es que hemos reaccionado a la pandemia igual a lo que lo hicieron en siglos anteriores.

En esta época donde todos valoramos mucho el avance tecnológico, el virus nos pone a la misma altura que generaciones que consideramos arcaicas.

Ante este evento, que llama a la humildad de nosotros como especie, quiero traer una filosofía de la antigua Grecia y Roma llamada estoicismo.

Que posiblemente te ayude a sobrellevar estos momentos.

Y de hecho le ayudo al emperador y filosofo estoico Marco Aurelio, a orientar al imperio romano durante la peste antonina en los años 165-180 d. C.

Vivir de acuerdo con la naturaleza

Uno de los conceptos más importantes de los estoicos es el de vivir de acuerdo a la naturaleza.

Intentaré explicarlo en los siguientes renglones.

Mi entendimiento alrededor de esta noción, es que la naturaleza se rige alrededor de unas leyes universales.

Como humanos tenemos una capacidad – que no se les ha dado a otras especies – y es la de razonar.

Por tanto, si utilizamos esa capacidad, podemos vivir una buena vida y de acuerdo con la naturaleza.

En este sentido, la mejor clase de vida que podemos tener, es una en la que nos comportamos inteligentemente, con sabiduría, justicia, coraje y moderación.

Por otro lado, las situaciones de la vida que suceden, como catástrofes, éxitos y crisis son neutrales, es decir no están hechas en contra o a favor de nadie, simplemente suceden.

Cada ser humano interpreta esas situaciones de una forma particular. Aquí entra nuestra capacidad de razonar.

Lo que nos genera dolor o alegría, no es la misma realidad, sino la comprensión que cada uno de nosotros les da a las circunstancias.

Nuestros sentimientos y la expectativa que ponemos en lo que queremos obtener, nos hacen sufrir y no ver la realidad con claridad.

Entonces si entendemos la naturaleza de la vida, y actuamos inteligentemente no sufriremos por las transformaciones, sino nos adaptaremos a lo que se nos presente.

Por ejemplo, si perdiste dinero en un negocio, porque invertiste pensando que algo iba a suceder y la realidad es que tu apuesta fue desfasada.

Puedes pensar, que eres incompetente para los negocios, que alguien te hizo vudú o que “eres de malas”.

Pero la realidad puede ser que todo el raciocinio fue el correcto, la inversión estaba bien planteada, pero el mercado tuvo una baja inesperada, que no dependía de ti.

El estoicismo y la ilusión del control

Lo que el estoicismo manifiesta es que como no podemos controlar muchas situaciones de la vida, dado que estas suceden sin que nosotros actuemos; tampoco vale la pena, sufrir o pensar cambiar lo que está fuera de nuestro alcance.

Entonces es central entender qué está bajo nuestro control y qué no.

De esta forma podremos enfocar nuestras energías y esfuerzo en donde podemos actuar y no desperdiciarlas.

También, actuaremos con más calma y nuestra visión estará abierta a entender la realidad con claridad.

Qué está bajo tu control

Para el estoicismo los siguientes elementos están bajo tu control:

Tus opiniones

Es cómo juzgas una situación, lo que crees y tu explicación de cómo funcionan las cosas. También se incluyen aquí cómo te ves a ti mismo y a los demás.

Tus motivaciones

Es lo que te anima a levantarte día a día, para qué viniste al mundo, cómo suples tus necesidades, qué te lleva a actuar frente a los demás.

Tus deseos

Es lo que quieres para ti y para los demás. Son las cosas que te generan impulsos, que encausan la acción. Lo que sueñas, es a dónde quieres apuntar.

Tu acción

Es poner en práctica todas las anteriores, es cómo te mueves, qué dices, las tareas que realizas, cómo convences a otros de hacer algo, cómo defines una estrategia o un plan y lo ejecutas. Aquí se encuentra también las cosas que decides no hacer, por ejemplo, la prevención.

 Qué NO está bajo tu control

Para el estoicismo, los elementos que no están bajo tu control son:

Tu cuerpo

Esta es una de las más sorprendentes para mí. Pues uno piensa a menudo que tiene total control sobre el cuerpo. Quiero ilustrar este concepto con un ejemplo: tú puedes hacer mucho ejercicio y comer bien, pero los resultados de cómo reacciona tu cuerpo no están bajo tu control, dependen posiblemente de la edad y de tus genes.  Lo mismo con la vejez, tú puedes cuidarte, pero eso no borra las inclinaciones genéticas que tengas hacia algún padecimiento. En circunstancias normales, nadie elige enfermarse.

Tus propiedades

Por supuesto que puedes realizar planeación financiera y haber sido exitoso en lograr un buen capital. Pero eso no garantiza que lo vayas a conservar, que te puedan estafar o puedas tomar una mala decisión financiera. Tampoco que una enfermedad en ti o un familiar te obligue a gastar lo que ganaste en tratamientos médicos.

Tu trabajo

Puedes recibir una promoción laboral o perder tu trabajo, sin que sea por una razón que dependa de ti el 100%. Por ejemplo, acordaste con tu pareja que dejabas tu trabajo, pues esta persona obtuvo un ascenso en otro país; es tu decisión, pero no está totalmente dentro de tu control. También puede ser que tu empresa cerró el área donde trabajabas y te despidan.

Lo qué pensarán o sentirán los otros de ti

Es cuando buscas que otros reaccionen de una manera determinada. Por ejemplo, que una persona que deseas te corresponda, eso no depende de ti.  O también cuidar tu reputación, un evento fuera de tu control la podría ponerte en desgracia. 

Algunas conclusiones

Volviendo a la motivación de este artículo, es interesante ver cómo, por más tecnología que exista, no tenemos – si es que alguna vez lo haremos – las herramientas para controlar la naturaleza, ni la vida.

Por esto, el estoicismo es una filosofía que nos puede ayudar en estos momentos de incertidumbre.

Solo podemos navegar de una mejor forma en ella.

Por tanto, no hagas que tu autoestima dependa de tus resultados.

Puedes controlar tu intención y no parar de pretender hacer lo que quieras de tu vida.

También puedes buscar interpretar los sucesos de una forma más racional y benigna para ti.

Finalmente buscar la felicidad, que proviene de la tranquilidad de saber que has vivido tu vida siempre bajo tus valores, auténticamente y dando lo máximo.

share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *